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Entendemos por texto la unidad de carácter lingüístico formada por un conjunto de enunciados con una estructura interna. Decimos también que el texto es una unidad total de comunicación –oral o escrita- emitida por un hablante en unas circunstancias determinadas. En el análisis textual,  para una correcta interpretación del contenido, es necesario tener claro que cada texto responde a un tipo diferente, lo cual supone que tendrá propósitos y características estructurales específicas.

Aun así, es necesario comprender que los diferentes tipos de texto no se encuentran casi nunca en estado puro. Cada tipo de texto puede incluir secuencias (partes) de otra tipología, por ejemplo, en un texto narrativo puede haber elementos de descripción. Veamos entonces cuántos tipos de texto existen y cuáles son sus rasgos generales.

Clasificamos los textos según tres criterios diferentes:

Según el canal, hablaremos de textos escritos y de textos orales.

Orales: se transmiten de viva voz; son más espontáneos y expresivos que los escritos y se apoyan en la entonación y en los gestos y en la situación compartida entre emisor y receptor; por ello suelen ser menos explícitos. Ej.: una conversación, un debate.

Escritos: se transmiten transcritos bien en papel o en formato electrónico. Son menos espontáneos, más elaborados y explícitos. Ej.: una carta, una noticia, un ensayo.

Según el ámbito:

Periodísticos: son los generados por los medios de comunicación social a través de la prensa, la radio, la televisión e Internet. Su finalidad es informar de forma rápida sobre los hechos de actualidad, formar y entretener.

Científicos: textos que tratan sobre las diversas ciencias (biología, medicina, geología…). Son textos escritos en un registro formal con corrección, precisión terminológica y claridad expositiva. En ellos predomina la objetividad y, por tanto, la función representativa del lenguaje. Destacan por el uso de tecnicismos.

Humanísticos: tratan sobre temas relacionados con las humanidades y las ciencias sociales (filosofía, filología, historia, sociología…). Los modos de discurso más importantes en estos textos son la exposición y la argumentación. Utilizan un lenguaje culto, adecuado a los temas tratados con predominio de sustantivos abstractos. Destaca en ellos la función representativa, pero también están presentes la expresiva, la poética y la apelativa.

Publicitarios: son textos fuertemente connotativos en los que se pretende convencer al receptor de que consuma un determinado producto de forma breve, atractiva y extraña. Por eso, predomina la función apelativa o conativa, pero también están presentes las funciones representativa y poética (se usan, por ejemplo, muchas figuras retóricas propias del lenguaje literario).

Jurídicos-administrativos (leyes, decretos, sentencias, instancias, certificados…) son textos de carácter preceptivo relacionados con el Derecho y con la Administración. Por eso predomina en ellos la función apelativa o conativa. Su finalidad es regular la vida social. Aunque deberían ser precisos, claros y objetivos, a veces presentan un estilo alejado de la lengua común.

Literarios: en los textos literarios (narrativos, líricos, dramáticos) predomina la función poética, pues la lengua se usa con voluntad artística. Utilizan un lenguaje abierto a la evocación y a la sugerencia, es decir, fuertemente connotativo y subjetivo.

Textos cotidianos, aquellos que se enmarcan dentro de las relaciones sociales habituales en la vida diaria.

Según su modalidad y estructura:

  • TEXTOS NARRATIVOS. Son aquellos en los que se relatan hechos, reales o imaginarios, que les suceden a unos personajes en un espacio y en un tiempo determinados. Suelen presentar la siguiente estructura: planteamiento, nudo y desenlace. Ejemplos: 
    > Textos narrativos orales: canciones, chistes…
    > Textos narrativos escritos: cuentos, novelas, fábulas, leyendas, romances, noticias periodísticas, biografías, cómics…
  • TEXTOS DESCRIPTIVOS. Sirven para explicar cómo es una persona, un animal, un objeto o un lugar. De ahí que se haya definido la descripción como una pintura hecha con palabras. Su estructura es variable. Ejemplos: 
    > Textos descriptivos orales: algunas letras de canciones, retratos orales…
    > Textos descriptivos escritos: folletos turísticos, retratos, autorretratos…
  • TEXTOS DIALOGADOS. En este tipo de textos se reproduce literalmente la conversación que mantienen entre sí dos o más interlocutores. La estructura más habitual es la siguiente: fórmula de apertura (“Hola. ¿Qué tal?”), preguntas-respuestas y fórmula de despedida. Se puede presentar en estilo directo o indirecto. Ejemplos: 
    > Textos dialogados orales: entrevistas orales, tertulias…
    > Textos dialogados escritos: obras teatrales, tiras cómicas…
  • TEXTOS EXPOSITIVOS. Son textos que tienen como finalidad informar sobre un determinado tema de una manera clara. Presentan una estructura en la que se distinguen tres apartados: introducción (presentación del tema), desarrollo (explicación del tema) y conclusión (resumen de todo lo expuesto). Ejemplos: 
    > Textos expositivos orales: conferencias, charlas, documentales televisados…
    > Textos expositivos escritos: enciclopedias, diccionarios, libros de texto, currículum vitae, etc.
  • TEXTOS INSTRUCTIVOS (PRESCRIPTIVOS)**: Los textos prescriptivos son aquellos cuya finalidad es regular o guiar el comportamiento del receptor en una situación determinada. En los textos prescriptivos predomina la función apelativa, ya que se utiliza el lenguaje para influir en la conducta del receptor.
  • TEXTOS ARGUMENTATIVOS. En ellos se aportan razones o argumentos para defender una determinada idea o tesis. Su estructura suele ser la siguiente: exposición de la tesis (presentación de la idea que se va a defender), desarrollo (explicación de las razones o argumentos que sirven para defender esa tesis) y conclusión. En este enlace de www.apuntesdelengua.com tienes un mapa conceptual muy completo acerca de los textos argumentativos. Ejemplos: 
    > Textos argumentativos orales: los mítines políticos…
    > Textos argumentativos escritos: reseñas, artículos periodísticos de opinión…

Todas estas formas de discurso pueden darse en un estado puro, pero lo más habitual es que se mezclen entre sí y nos encontremos, por ejemplo, con textos narrativos en los que se incluyen partes descriptivas y partes dialogadas; o textos argumentativos en los que también está presente la exposición. 

ALGUNOS ENLACES PARA REPASAR:

https://recursos.cnice.mec.es/lengua/alumnos/eso2/t2/b1/a3.htm

https://www.aulafacil.com/cursos/lenguaje-secundaria-eso/lengua-2-eso/tipos-de-texto-l30010

https://www.oupe.es/es/mas-areas-educacion/bachillerato/lengua-castellana-y-literatura/proyteselanacional/Galeria%20documentos/lengua_2bach_interior.pdf

Instrucciones para amar

Pósese justo frente a la persona que se quiere amar. Mírela a los ojos, sonría delicadamente, no exagere. Haga lento el abrir y cerrar de ojos: baje lentamente los párpados, súbalos de igual forma. Así durante todo el procedimiento. Tome lentamente su cara y acérquela a la propia; inmediatamente verá la fusión de labios. Con suavidad, abra la boca y mezcle las lenguas, manteniendo las manos sobre la cara. Luego de algunos segundos sentirá una reacción química que liberará energía calórica, pero no se precipite, prosiga con las instrucciones. Tranquilamente aparte las manos de la cara del ser amado, deslizándolas suavemente por los hombros hacia abajo, hasta llegar a la espalda.Abrazar fuerte. Continúe con los procedimientos anteriores, verá que no experimentará ninguna dificultad para realizar estos pasos al mismo tiempo. Relaje las piernas y los brazos, sosténgase de pie sobre la persona que se quiere amar, verá que es el mejor soporte posible. Apague o disminuya la luz, el ambiente será más tranquilo. Aproxímese a una cama, preferentemente hecha sólo de sábanas. No se preocupe por las almohadas, sus propios torsos cumplirán esa función perfectamente. No se apresure, póngase, despacio, en posición horizontal, guíe al amado a ponerse en la misma posición, de manera que los dos queden acostados y de costado, mirándose una vez más. No deje nunca de abrazar.En silencio, recuéstese sobre el torso ajeno y déjese reposar un buen rato. La oscuridad le dará una sensación muy pacífica de la realidad y limitando la visión y el oído, podrá disfrutar de los sentidos que suelen dejarse relegados: el tacto, el olor, el gusto. Mantenga el abrazo, pero no se quede dormido, el sueño bien podrá experimentarse despierto. Admirar todo lo que guste, deleitarse con las más inocentes excusas, detener el tiempo mientras se ve a la persona amada hacer algo tan simple como hablar, fruncir el ceño o jugar infantil y tiernamente con un peluche. Agregue dulzura a gusto. Añada sonrisas, payasadas y bromas (las lágrimas no hacen mal si están medidas en proporción y están bien batidas con amor), regalos insignificantes como un beso en un momento inesperado o un papel escrito a las apuradas. Pueden ser valorados más que una joya. Consejo: las caricias y besos extras a lo largo de todo el procedimiento producirá un mejor efecto y mejor resultado. No olvide las miradas. Secreto: Esta receta es especial para noches de lluvia; el sonido de las gotas rompiendo el silencio conforma una atmósfera imperdible

Categorías: AprenderLengua

Mª Teresa Figueras Cepeda

Profesora de Lengua Castellana y Literatura Española del IES Montevives. Autora de No es una frase, una web destinada a complementar y apoyar las clases y a compartir y ampliar experiencias y conocimientos. Coordinadora de la Voz Montevives y editora en duoestudios