Hasta ahora, hemos trabajado con una serie de palabras que se caracterizaban porque admitían distintos tipos de morfemas; es decir, son variables. Repasemos: sustantivo, adjetivo, verbo, determinante y pronombre.

Vamos a centrarnos ahora en el segundo grupo; esto es, en aquellas que permanecen siempre invariables. Obsérvalo en estos ejemplos:

Mi hermano ha venido ayer/Mis hermanos han venido ayer.

He estado en la reunión/Hemos estado en las reuniones.

Javier y Elena han asistido al curso de inauguración.

Como puedes comprobar, todas los términos de las oraciones anteriores son susceptibles de cambio, bien de género, número, persona, modo, etcétera, excepto las palabras que hemos subrayado, que permanecen siempre igual, sea cual sea la frase de la que formen parte.

Todas las palabras de una lengua cumplen una función. No podemos decir, de ninguna de ellas, que sea prescindible. Fíjate, por ejemplo, en las preposiciones, esos elementos que, pese a su pequeño tamaño (algunas constan de una sola letra), sirven de unión entre las palabras. Si no existieran las preposiciones, se formarían frases como estas: «Esta es la casa Juan», «Voy Madrid este fin semana». Son extrañas, ¿verdad?

Las conjunciones, también caracterizadas por su escasa dimensión, adquieren una extraordinaria importancia. ¿Cómo, si no podemos unir las oraciones estableciendo entre ellas algún tipo de relación? Es cierto que podemos emplear los signos de puntuación; pero con ellos se pierde una buena parte del significado que se desea transmitir. No es lo mismo:

Decidí volver a casa porque no te vi.

Decidí volver a casa; no te vi.

Con el adverbio expresamos circunstancias de tiempo, modo, lugar, cantidad, afirmación, negación, duda, que amplían considerablemente la información que proporcionamos al receptor. Compara estas dos oraciones:

He llegado.

He llegado tarde.

Y, por último, la interjección, capaz de hacernos sentir dolor, alegría, cansancio, resignación y un buen número de sentimientos ellas solas, sin necesidad de ir acompañadas por ninguna otra palabra.

En el siguiente enlace encontrarás una presentación con la teoría y ejercicios interactivos para repasar.

Veamos a continuación cada clase de estas palabras:

El adverbio

Definición

Son un tipo de palabra que modifican el significado de un verbo, de un adjetivo o de otro adverbio.

Es una palabra invariable (no cambia ni de género ni de número).

Clases de adverbios

Según su significado, esto es, según la circunstancia que expresen, se distinguen:

LugarTiempoModoCantidadDudaAfirmaciónNegación
aquí
ahí
allí
allá
hoy
ayer
mañana
anoche
bien
mal
así
despacio
mucho
poco
muy
casi
acaso
quizá(s)
probablemente

también
ciertamente
efectivamente
no
tampoco
nunca
jamás

Locuciones adverbiales

Cuando dos o más palabras van juntas formando un grupo con un único significado reciben el nombre de locución. Si ese grupo equivale a un adverbio se llama “locución adverbial”.

Ejemplos:

    – lugar: en cabeza, a medias, a lo lejos, de lejos, por detrás.

La preposición

Definición

Son palabras invariables que sirven para relacionar palabras, o grupos de palabras, entre sí en la oración y que nunca pueden aparecer solas.

a, ante, bajo, cabe, con, contra, de, desde, en, entre, hacia, hasta, para, por, según, sin, so, sobre, tras.

La conjunción

Definición

Son palabras que funcionan como nexos, para unir dos elementos de una misma categoría gramatical (dos nombres, dos adjetivos o dos oraciones).

Clasificación

Coordinantes: unen elementos con la misma importancia (y,o,pero, ni, sin embargo) Ej: Luis y María fueron a Madrid (Luis y María tienen la misma importancia en la oración)

Subordinantes: unen elemento de desigual importancia en la oración (que, si, aunque, porque) Ej: Si estudias, aprobarás (la información importante es “aprobarás”, la conjunción si une una parte de la oración secundaria (una condición).

La interjección

Definición

Son palabras que forman por sí mismas un enunciado, habitualmente exclamativo. Las utilizamos para expresar sentimientos o impresiones. Van entre signos de exclamación. 

Clasificación

Llamamos interjección propia a aquellas palabras que únicamente funcionan como tales (¡Ya!, ¡Uy!, ¡Puaj!, ¡Eh!) e interjecciones impropias a las que provienen de otras palabras (¡Madre mía!, ¡Toma ya!, ¡Qué horror!, ).

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Mª Teresa Figueras Cepeda

Profesora de Lengua Castellana y Literatura Española del IES Montevives. Autora de No es una frase, una web destinada a complementar y apoyar las clases y a compartir y ampliar experiencias y conocimientos. Coordinadora de la Voz Montevives y editora en duoestudios