El fortalecimiento del poder real

Desde el siglo XII, los reyes europeos fortalecieron su poder frente a los señores feudales. Esto es posible gracias a varios factores:

El reforzamiento del poder real hizo que el emperador del Sacro Imperio fuera perdiendo poder. Al mismo tiempo, se afianzaron las granes monarquías en Europa.

El gobierno de los reinos medievales

A partir del siglo XII, los reyes europeos comenzaron a convocar Cortes o Parlamentos para buscar el apoyo de las ciudades y rebajar el poder de la nobleza. Sus funciones principales eran establecer nuevos impuestos y aprobar gastos extraordinarios para sufragar guerras.

Los Parlamentos alcanzaron diferentes grados de poder según los reinos. En algunos, como Castilla, las cortes se limitaban a aprobar lo que pedía el monarca. Pero en otros, como Aragón, alcanzaron un gran poder y el rey debía contar con su aprobación para llevar a cabo diversas tareas del gobierno.

Los enfrentamientos los reinos

El fortalecimiento del poder real y la creación de los primeros ejércitos estables tuvieron como consecuencia el incremento de los enfrentamientos tanto en el interior de los reinos como entre diferentes Estados.

Los reyes medievales intentaron extender sus dominios. Muchos conflictos tenían su origen en disputas sucesorias, que se producían cuando dos o más monarcas se enfrentaban por obtener el trono.

La pretensión del rey Inglés de heredar el trono francés dio origen a la guerra de los Cien Años [1337-1453] (Aunque realmente duró 116 años), que enfrento a Inglaterra y a Francia durante más de un siglo y acabó con la victoria del rey francés Carlos VII. En esta guerra destacó Juana de Arco.

Otros conflictos estaban provocados por el deseo de imponer fronteras claras. Durante la Edad Media, había muchos territorios que no pertenecían a nadie, y las fronteras entre los reinos no estaban muy definidos.

Los monarcas también enfrentaban a nobles poderosos que no querían reconocer la autoridad real.

La división de la cristiandad

A las luchas por el territorio se unieron las luchas religiosas, que enfrentaron a los países europeos.

En 1378, a la muerte del papa Gregorio XI, los cardenales de Roma eligieron como sucesor a Urbano VI, Sin embargo, un grupo de cardenales decidió nombrar a otro papa distinto, Clemente VIII. De esta manera, la cristiandad quedó dividida, pues unos reyes apoyaban a un papa y otros al otro. Este enfrentamiento se le conoce con el nombre de Cisma de Occidente.

A principios del siglo XV llegó a haber tres papas diferentes. Para arreglar este caos, fue necesaria la convocatoria de un concilio. En él, los tres papas fueron depuestos y se eligió a uno nuevo, Martín V. Así finalizó la Cisma de Occidente

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Alexandru Theodor Muntenas

Estudiante de la ESO en el IES Montevives. Miembro del Área de Altas Capacidades del IES Montevives y percusionista en la Banda Municipal Las Gabias. Aprender es una pasión : 9