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De Heralder – Menéndez-Pidal De Navascués, Faustino; El escudo; Menéndez Pidal y Navascués, Faustino; O´Donnell, Hugo; Lolo, Begoña. Símbolos de España. Madrid: Centro de Estudios Políticos y Constitucionales, 1999. ISBN 84-259-1074-9, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=14926917

Del nacimiento del reino de León a la Corona de Castilla

Las áreas cantábricas y pirenaicas evitaron el dominio musulmán. Del s. VIII al s. IX surgen los primeros reinos cristianos.

La creación del Reino Asturleonés

En el año 718, d. Pelayo se convierte en jefe militar de un grupo de refugiados de las montañas Asturianas

Se enfrentó a los musulmanes en el 722 en la batalla de Covadonga. Tras la batalla, se creó el reino de Asturias, con la corte situada en Oviedo.

Este reino comienza a ampliarse hacia el sur. La máxima expansión, que tuvo, fue durante el reinado de Alfonso III (866 – 910). En el s. X la capital se trasladó a León y el reino paso a llamarse Reino de León.

El condado de Castilla

Durante el s. X, el reino de León vivió un periodo de crisis. Debido a las constantes luchas interna y las frecuentes incursiones cristianas, frenaron su expansión. Esto provocó que el poder de Castilla se consolidase. Castilla, al estar situado haciendo frontera con el territorio musulmán, construyeron castillos para fortificar el territorio.

Castilla estaba organizada en condados, que estuvieron bajo la autoridad del conde Fernán González (930-970). Desde la muerte del rey Ramiro II (de León) en el año 951, Fernán González gobernó en Castilla de forma independiente, aunque seguía siendo vasallo de los reyes de León.

La creación del reino de Castilla

La progresiva decadencia Leonesa, desde finales del s. X, aumentó el poder y la influencia por parte de los condes de Castilla y de los reyes de Navarra. En 1035, Castilla se convirtió en Reino Propio con Fernando I.

Los s. XI, XII y XIII se consolidó el reino castellano-leonés como el más extenso y poderoso de la península. En el 1142, Portugal se independizó.

Formación de la Corona de Castilla

Castilla y León se separaron 5 veces. Tras la muerte de Fernando I, el reino se dividió en 3. (entre sus hijos), pero, Alfonso VI (1072-1109) lo vuelve a unificar. Pero luego el reino se separó. Alfonso VIII heredó el trono castellano y Fernando II accedió al trono leonés.

La unión entre los castellanos y los leoneses tuvo lugar en 1230, durante el reinado de Fernando II.

De los núcleos pirenaicos a la Corona de Aragón

De la Marca Hispánica a los reinos y condados pirenáicos

La zona pirenaica formaba parte del Imperio Carolingio. Carlomagno había fundado allí la Marca Hispánica, un territorio fronterizo organizado por condados cuya misión era proteger el imperio del avance musulmán. En el siglo IX, al disolverse el Imperio Carolingio, esas regiones se independizaron. En ellas surgieron tres núcleos diferentes: Navarra, Aragón y los condados catalanes.

A principio del siglo IX, el conde Íñigo Arista expulsó a las tropas francas de Pamplona y se proclamó primer rey de Pamplona. Este reino experimentó una notable expansión y se transformó en el reino de Navarra.

Una situación parecida ocurrió en los valles centrales pirenaicos, donde a comienzos del siglo IX los condados de Aragón, Sobrarbe y Ribagorza se desvincularon del poder carolingio. Hacia al año 820, el conde Aznar Galíndez estableció su dominio sobre el condado de Aragón.

En la parte oriental de los Pirineos, el dominio franco se mantuvo más tiempo. A finales del siglo IX, el conde de Urgell, Wilfredo el Velloso expandió sus territorios, los gobernó con autonomía y los legó a sus descendientes.

Las buenas relaciones de los condados catalanes con los califas de Córdoba permitieron una época de estabilidad en Cataluña, que consolidó su independencia a finales del siglo X.

El reino de Navarra

A partir del siglo X gobernó en Navarra la dinastía Jimena, que extendió su influencia por tierras de las actuales Álava y La Rioja.

El momento de esplendor coincidió con el reinado de Sancho III el Mayor (100-1035). Mediante alianzas matrimoniales, relaciones de vasallaje y el uso de la fuerza, incorporó a su reino los condados aragoneses, Castilla, que heredó de su esposa y una parte de León.

Tras la muerte del monarca, en 1035, el reino se fragmentó entre sus hijos:

  • García Sánchez (1035-1054) heredó Navarra
  • Fernando I (1035-1065) heredó el condado de Castilla y ocupó también León
  • Ramiro I (1035-1063) se convirtió en rey de Aragón
  • Gonzalo (1035 – 1045) heredó los condados de Sobrarbe y Ribagorza

El último monarca de la dinastía Jimena fue Sancho VII el Fuerte (1194 – 1234). Su muerte sin descendientes supuso la llegada de nuevas dinastías ligadas a Francia.

En 1512, el reino de Navarra fue invadido y conquistado por Fernando el Católico.

Del reino de Aragón a la formación de la Corona de Aragón

En el año 922, el condado de Aragón quedó bajo el dominio de los reyes de Navarra. A la muerte del rey Sancho el Mayor, su hijo Ramiro recibió el condado patrimonial de Aragón, también con el título de reino. Ramiro I se convirtió en el primer rey de Aragón.

En 1076, su hijo, Sancho Ramírez volvió a unir los reinos de Aragón y Navarra, que permanecieron así hasta 1134. Durante el siglo XII, el reino de Aragón amplió mucho sus reinos.

En 1137, se estableció el contrato matrimonial entre Petronila, la heredera de Aragón y Ramón Berenguer IV, el conde de Barcelona. Este compromiso suponía la unidad entre el reino de Aragón y los condados catalanes. Nacía así la Corona de Aragón.

Reconquista y repoblación

El avance militar

A partir del siglo IX, los reyes cristianos avanzaron hacia el sur. Esta expansión se conoce como reconquista, pues defendían tierras que creían suyas por considerarse herederos del reino visigodos.

El avance hasta el Duero

Durante los siglos IX y X, los cristianos avanzaron hasta el valle del Duero. Esta zona no interesaba a los musulmanes y por ello había quedado prácticamente desierta.

La conquista de los valles del Tajo y del Ebro

Tras la disolución del califato en Córdoba en el año 1031, los reinos cristianos aprovecharon la debilidad de las taifas para asentar su dominio hasta el río Duero y proseguir su expansión hacia el sur de la península.

En los siglos XI y XII, Portugal y Castilla avanzaron más allá del río Tajo y fijaron en Sierra Morena la frontera con Al-Ándalus. De mientras, en el este, Aragón conquistó Zaragoza y Teruel, y Cataluña se expandió hasta Tortosa.

La conquista del valle del Guadalquivir, Levante y Baleares

Los reyes cristianos unieron sus fuerzas en 1212 en la batalla de las Navas de Tolosa, en la que vencieron a los musulmanes. Esta derrota abrió al-Ándalus a los ejércitos cristianos.

Repoblación

Para controlar los territorios conquistados, era necesario repoblarlos.

Hasta el siglo XI

Los reyes organizaban las tierras conquistadas en circunscripciones (como distritos) formadas por una villa o ciudad que ejercía como capital y numerosas aldeas que dependían de ella. Para atraer pobladores, otorgaban cartas puebla o fueros. Es decir, unos documentos que ofrecían privilegios a quienes residían en ese territorio. Para que lo entiendas mejor, es como si estuviesen comprando a los pobladores.

En las aldeas vivían campesinos libres que recibían tierras a cambio de cultivarlas y defenderlas en caso de ataque. Con este método, se repoblaron las tierras entre el Duero y el tajo y parte del Valle del Ebro.

A partir del siglo XI

Se conquistaron extensos territorios pocos poblados. Ante la dificultad de su repoblación, los reyes dividieron en grandes latifundios (para entenderlo mejor, propiedades) y los entregaron a familias nobles, a la Iglesia o a las órdenes militares. Los campesinos que trabajaban en ellos eran siervos. Con este método repoblaron La Mancha, Extremadura, Baleares, Valencia y Murcia.

En Andalucía, en los lugares conquistados, mediante un acuerdo se permitió a la población musulmana que continuara viviendo en sus tierras y practicara su religión. Este grupo protagonizó la revuelta de 1264. Esta revuelta provocó que gran parte de los musulmanes fueran expulsados de Andalucía. En las ciudades tomadas por la FUERZA, la mayoría de la población musulmana huyó al reino nazarí o al norte de África.

Para poblar los territorios deshabitados en Andalucía, los reyes fomentaron la llegada de repobladores desde Castilla, León y Galicia (sobre todo). A estas personas se les entregaban pequeños lotes de tierras. Además, los monarcas donaron a los nobles que les habían ayudado en la conquista, grandes fincas que se convirtieron en señoríos. También, las órdenes militares y el alto clero recibieron señoríos. Los repartos de tierras quedaban anotados en los libros de repartimiento.

Fuente: (No me acuerdo de dónde he descargado la imagen, ¿autor?, dm por Instagram @duoestudios.es)

La Corona de Castilla

El gobierno del reino

Todos los territorios que formaban la Corona de Castilla tenían unas instituciones comunes y las mismas leyes.

La persona más importante del gobierno era el rey. El monarca castellano disfrutaba de más poderes que los demás reyes de la península, pues podía declarar la guerra, elaborar leyes y juzgar los delitos. El rey se rodeaba de un grupo de personas que formaban la corte.

El monarca ejercía el gobierno con la ayuda de los grandes nobles y las Cortes. En el siglo XIV, se crearon la Audiencia (tribunal de justicia) y el Consejo Real.

Las cortes castellanas reunían a la nobleza, clero y los representantes de las ciudades. No disponían de tanto poder como el rey, pero su principal cometido era discutir y votar los impuestos solicitados por el rey.

La administración municipal

Al tiempo que crecía el poder económico de las ciudades, fue ganando importancia también la administración municipal. El órgano municipal más importante en la Corona de Castilla era en concejo, pero el gobierno recaía en los regidores, cuyo cargo era de para toda la vida Junto a los alcaldes, jueces o merinos formaban el ayuntamiento.

A finales del siglo XIV aparecieron los corregidores, unos funcionarios cuya función era representar al monarca en las ciudades y, además, poseían funciones militares y judiciales.

La economía

¿A qué se dedicaba la mayoría de la población en esta época? A la agricultura. Esta, junto a la ganadería, eran las actividades más importantes. El clima extremo y la escasa población favorecieron a la cría de la oveja merina, cuya lana es de alta calidad. Esta se empleaba en la industria textil o se exportaba. Los rebaños eran trashumantes y recorrían la península a través de caminos llamados cañadas.

Cañadas de la corona de castilla. Fuente: www.segoviaunbuenplan.com

En verano, estos se dirigían a los prados de la Cordillera Cantábrica y en invierno, al sur.

Los nobles y los caballeros de las órdenes militares eran propietarios de grandes rebaños. Los ganaderos se reunían en unas asambleas llamadas mestas para tratar las cuestiones de su oficio.

En 1273, Alfonso X reconoció el Honrado Concejo de la Mesta y le concedió numerosos privilegios. Esta asociación adquirió mucho poder.

La venta de lana y de paños desarrolló la artesanía y el comercio. Esto provocó que las ferias comerciales tuvieran gran auge, como la de Medina del Campo en Valladolid.

La crisis del siglo XIV

Las malas cosechas, las hambrunas y las pestes que sucedieron desde finales del siglo XIII en Castilla, dio lugar a que la población disminuya y muchas tierras se abandonaran. El malestar de la población provocó revueltas e injustas persecuciones contra los judíos.

Los ingresos de los nobles disminuyeron con la crisis demográfica, así que elevaron las rentas por sus tierras para compensar esa pérdida. Estas medidas provocaron revueltas campesinas.

Algunos nobles se enfrentaron entre sí para acaparar las tierras de sus rivales. Además presionaron a los reyes y se sublevaron para que estos les cediera tierras. Unas de las rebeliones las encabezó Enrique de Trastámara contra su hermano, el rey Pedro I. La guerra acabó con la muerte del rey y con la entrada de Enrique II, que inauguró en Castilla la dinastía Trastámara.

Los partidarios de Enrique recibieron tierras y títulos nobiliarios, pero los enfrenamientos entre la nobleza y la monarquía continuaron. Aun así, la situación de la Corona de Castilla mejoró a finales del siglo XIV y los reyes lograron conquistar Gibraltar.

La Corona de Aragón

La corona de Aragón estaba formada por los condados catalanes y reinos de Aragón… Era una unión dinástica.

Al frente de las instituciones estaba el rey. Los monarcas aragoneses no podían establecer leyes ni impuestos sin la aprobación de las cortes.

Los fueros y las leyes eran organismos en la Generalitat en Cataluña y Valencia, y la Justicia en Aragón.

Las ciudades eran gobernadas por un cabildo de jurados que estaba presidido por un alcalde. El gobierno del municipio recaía en un grupo de magistrados asesorados por un consell.

La Corona de Aragón vivía de la agricultura y ganadería. Los mercaderes contaban con consulados del mar. Como consecuencia del auge comercial, se desarrollaron también las actividades manufactureras.

En el s. XII Alfonso I conquistó el Valle del Ebro. Más tarde Jaime I tomó Valencia, Alicante… A finales del s. XIII, Pedro El Grande conquistó Sicilia, Cerdeña, Nápoles…

En el compromiso de Caspe, los representantes eligieron como rey a Fernando I. En 1486 concluyó la lucha con la Sentencia Arbitral de Guadalupe. En Barcelona estalló una guerra civil y el rey tomó el mando.

El legado artístico en los reinos cristianos hispánicos

El arte asturiano

Fue un estilo artístico que se dio en el reino asturleonés entre los siglos VIII y X. Se construyeron edificios con arcos de medio punto y cubiertos con bóvedas de cañón. Destacan la Cámara de Santa de la catedral de Oviedo, la iglesia de san Miguel de Lillo y Santa María del Naranco.

También destacó por su orfebrería, de la que son ejemplos la Caja de las Ágatas, la Cruz de los Ángeles y la Cruz de la Victoria.

Fuente: tiposdearte.com

El arte mozárabe

Surgió en el siglo X, en las tierras fronterizas entre al-Ándalus y los reinos cristianos. Fue desarrollado por los cristianos que vivían en territorio musulmán y emigraron hacia el norte cuando su situación empeoró. Se caracteriza por el uso de arcos de herradura y de capiteles que recuerdan al arte musulmán. Destacan las iglesias de San Baudelio de Berlanga (en Soria), San Miguel de la Escalada (en León) y San Cebrián de Mazote (en Valladolid).

San Cebrián de Mazote. Fuente: elrincondesele.com

La manifestación artística mozárabe son los beatos (manuscritos religiosos decorados con ilustraciones de intenso colorido).

El arte románico

Se introdujo a comienzos del siglo XI a través de los Pirineos. Los primeros edificios eran pequeñas iglesias rurales, como la iglesia de San Clemente de Tahull (en Leida) En el siglo XII, el románico se extendió hacia el sur.

San Clemente de Tahull. Fuente: wikipedia.org. Autor: Xavigivax

Se conservan muchas construcciones románicas a lo largo del Camino de Santiago para atender las necesidades de los peregrinos, como la iglesia de San Martín de Frómista (en Palencia)

Iglesia de San Martín de Frómista. Fuente: wikipedia.org. Autor: Tovaritx

El románico tuvo apenas desarrollo en el territorio andaluz debido a la larga presencia musulmana.

El arte gótico

Se extendió por los reinos hispánicos a partir del siglo XIII.

En el territorio de la Corona de Castilla se han conservado algunas de las principales construcciones góticas peninsulares, como son las Catedrales de León, Toledo y Burgos, levantadas en el siglo XIII, y la catedral de Sevilla, que se inició su construcción en el siglo XV.

A finales del siglo XV, se construyó en Baeza el palacio de Jabalquinto, un ejemplo del gótico civil andaluz.

Palacio de Jabalquinto. Fuente: wikipedia.org. Autor: Michal Osmenda

En las tierras de la Corona de Aragón, el gran momento del gótico correspondió al siglo XIV, en el que se construyeron edificios religiosos, como la catedral de Valencia y edificios civiles, como el palacio de la Generalitat de Barcelona.

Palau de la Generalitat de Catalunya. Fuente: wikipedia.org. Autor: AndriySadivskyy

Los edificios góticos de la Corona de Aragón se caracterizan por su sobriedad, con una decoración más escasa que los castellanos.

El arte mudéjar

Nace en el siglo XII. Se caracterizó por el empleo en edificios cristianos de elementos tomados del arte musulmán, tanto materiales, como elementos constructivos. Los edificios mudéjares siguen los patrones de distintas épocas. Por ello, podemos hablar sobre el arte románico y gótico mudéjar.

Se conservan obras mudéjares en León, Toledo, Teruel y Andalucía (principalmente).

En Andalucía hay numerosos ejemplos de arte mudéjar, que abarcan desde el siglo XIII hasta el XVI, debido a la importante influencia musulmana.

Un ejemplo es Nuestra Señora de la Oliva en Vejer de la Frontera

Nuestra Señora de la Oliva. Fuente: wikipedia.org. Autor: El Pantera
Categorías: AprenderGeografía e historia

Alexandru Theodor Muntenas

Estudiante de la ESO en el IES Montevives. Miembro del Área de Altas Capacidades del IES Montevives y percusionista en la Banda Municipal Las Gabias. Aprender es una pasión : 9

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