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La vida de Lazarillo de Tormes y de sus fortunas y adversidades, comúnmente conocida como El Lazarillo de Tormes, es una obra de autoría desconocida, la cual fue escrita en 1544. En ella se cuenta de forma autobiográfica la vida de un niño, Lázaro de Tormes. 

Primer tratado: el ciego

En el primer tratado, conocemos a Lázaro de Tormes, hijo de Tomé González y de Antonia Pérez, de Tejares, una aldea de Salamanca.

Los orígenes de Lázaro se puede decir que son vergonzosos. El padre es ladrón y su madre, tras separarse de su marido, se casó con un hombre negro, lo cual estaba muy mal visto en  esa época.

Cuando Lázaro crece, su madre le obliga a trabajar con un mendigo ciego haciéndole de guía para que ganara algo de dinero, o por lo menos, lo suficiente para no ser una carga más para su madre.

Su nuevo amo, el ciego, es un hombre extremadamente avaro y que apenas lo alimenta. Así que Lázaro intenta siempre ir un paso por delante, aunque, el ciego siempre se percata de las «trampas» que  Lázaro hace.

Por ejemplo,  Lázaro hace un agujero en la jarra de vino del ciego para poderbeber sin que se diese cuenta el ciego.

Tras varias emocionantes, algunas dolorosas, aventuras, Lázaro decide abandonar al ciego y cambiar de amo.

Segundo tratado: el clérigo

El segundo tratado, Lázaro comienza a trabajar de ayudante de un clérigo para dar misa.

Cuando el joven cree haber escalado una posición dentro de la jerarquía social, resulta que el clérigo también es un avaro y además, maltrata a Lázaro. De hecho, el clérigo solo le da de comer cuando asisten a entierros, pero el resto del día no lo alimenta.

Ante dicha situación, Lázaro se ve con la necesidad de volver a usar su ingenio y picaresca para poder saciar su apetito. Por ejemplo, una de las anécdotas que aparecen en la novela es que Lázaro consigue una copia de la llave del arca donde el clérigo guardaba el pan y cuando este le pedía explicaciones, Lázaro culpaba a los ratones.

Finalmente, Lázaro fue descubierto y echado de la casa.

Tercer tratado: el escudero

Lázaro se muda a Toledo, lugar donde conoce un escudero para el que trabajará como criado.

Lázaro piensa que el hombre es rico y no pasará hambre, como con los anteriores amos. Sin embargo, cuando Lázaro llega al dormitorio del escudero, Lázaro se da cuenta de que este vive en la miseria y que con sus trajes, solo quiere mantener las apariencias.

A diferencia de los otros amos, Lázaro no puede robarle comida para saciar su hambre, pues no dispone de ella. Así que se verá obligado a apañárselas para comer  y ahora, su amo también.

El escudero es un personaje que siempre, ante todo, quiere mantener las apariencias y, por mucha hambre que tenga, nunca pedirá limosna, comida y tampoco se pondrá a trabajar, por que quiere mantener su status.

Al final, el casero viene a cobrar el alquiler al escudero y este, al no poder pagarlo, se marcha, dejando a Lázaro abandonado.

Cuarto tratado: el fraile

El cuarto tratado es el más corto de toda la novela. En este tratado, Lázaro cuenta que su nuevo amo fue un fraile de la Merced, el cual le regaló sus primeros zapatos, pero no le duraron más de ochodías.

El tratado finaliza con Lázaro abandonando al fraile.

Quinto tratado: el buldero

El nuevo amo de Lázaro fue un buldero, un funcionario que trabajaba al servicio de la iglesia. Sin embargo, aunque su empleo sea su principal trabajo, el buldero era un estafador compinchado con un alguacil para ganar dinero vendiendo bulas, es decir, un documento que podía retirar todos los pecados que había cometido una persona.

Dado que el negocio del buldero y el alguacil no tiene tanto éxito, se inventan una pelea diciendo que el alguacil no había muerto gracias a la intervención divina, ya que es poseedor de una bula.

Lázaro pasó alrededor de cuatromeses con este y decidió abandonarlo para encontrar un amo más honesto.

Sexto tratado: el capellán

Tras los anteriores amos, Lázaro comienza a servir a un capellán. Este le da un asno y cántaros de agua para que el protagonista, Lázaro lo venda en la ciudad.

A diferencia de otros amos, esta es la primera vez en la que Lázaro tiene un trabajo serio y remunerado, pues este siempre recibía comisiones de parte de su amo.

Lázaro estuvo cuatroaños sirviendo a su amo, tiempo que aprovechó para ahorrar dinero y poder comprarse ropa y su primera espada. Tras ese tiempo, Lázaro consideró que ya había aprendido lo suficiente y decide abandonar al capellán y su nuevo oficio.

Séptimo tratado: el alguacil

En este último tratado, Lázaro comienza a servir un alguacil, pero duró muy poco con él, porque le pareció que el oficio de su amo era peligroso.

Finalmente, Lázaro consigue convertirse en el pregonero de Toledo, un trabajo honorable y que le permitía vivir bien, sin lujos y sin miserias.

Además, el arcipreste de San Salvador casó a Lázaro con una de sus criadas. Lázaro vivía muy bien con su nueva esposa, en una casa al lado del arcipreste.

Aunque había ciertos rumores de una relación más allá de la amistad entre la esposa y el arcipreste, Lázaro decide no hacerles caso para que no ¿hubiese una intervención? Afectase a la felicidad de él y de su esposa.

Este último tratado finaliza con Lázaro llegando a un período de estabilidad en su vida.

Categorías: AprenderLengua

Alexandru Theodor Muntenas

Estudiante de la ESO en el IES Montevives. Miembro del Área de Altas Capacidades del IES Montevives y percusionista en la Banda Municipal Las Gabias. Aprender es una pasión : 9

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