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De la conquista de Al-Ándalus al Califato

La conquista y el emirato dependiente de Damasco

En el año 711, el reino visigodo estaba sufriendo una guerra civil en el que enfrentaba a Rodrigo y Agila por la sucesión del último rey visigodo, Witiza. Agila pidió ayuda a los musulmanes del norte de áfrica. El gobernador de la zona, Musa y su general Tarik cruzaron el estrecho de Gibraltar con sus tropas y derrotaron a Rodrigo en la batalla de Guadalete, después ocuparon Sevilla, a continuación Córdoba y por último, en el año 713 conquistaron Toledo.

Encontraron poca oposición, pues la nobleza visigoda estaba desunida y el resto de la población se mostró indiferente a la invasión.

En tan solo 4 años, los ejércitos musulmanes ocuparon la mayor parte de la Península, aunque pronto abandonaron las tierras del norte debido a su clima frío.

Los musulmanes llamaron Al-Ándalus a las tierras que quedaron en su poder y establecieron su capital en Córdoba. Al-Ándalus se organizó, en un principio, como un emirato dependiente del califato de Damasco.

El Emirato Independiente

En el año 750, la dinastía Abasida se hizo con el control del califato y la familia Omeya fue asesinada en Damasco. Solo uno de sus miembros (Abderramán) consiguió escapar, llegar hasta Al-Ándalus y hacerse con el poder.

En el año 756, se proclamó emir independiente de Córdoba, con el nombre de Abderramán I. A partir de entonces, los emires de Córdoba dejaron de obedecer al califa, aunque siguieron reconociendo su autoridad religiosa.

Los primeros tiempos de Al-Ándalus fueron conflictivos. Los emires tuvieron que hacer frente a numerosas revueltas internas, pero también a las incursiones militares de los francos y de los cristianos.

El califato

En el año 929, Abderramán III accedió al poder. En los primeros años sofocó las sublevaciones internas y las incursiones cristianas. Estas victorias le dieron gran autoridad y se proclamó califa.

En las tareas de gobierno, el califa contaba con la ayuda del hayib y de los visires. Además, los valíes gobernaban en las provincias y marcas fronterizas.

En el año 976, accedió al título de califa Hisham II, con tan solo 11 años. El gobierno quedó al cargo de Almanzor, brillante general que emprendió numerosas campañas de saqueo contra los reinos cristianos del norte. Destacaron los ataques a las ciudades de Barcelona y Santiago de Compostela.

De la fragmentación del califato al reino nazarí

Los reinos de taifas

Tras la muerte de Almanzor en 1002, las luchas asolaron Al-Ándalus hasta que se depuso al último califa de Córdoba en 1031. El califato se dividió a partir de entonces en pequeños reinos o taifas. Este fue el comienzo de una etapa de fuerte crisis política, pero de gran brillantez cultural en Al-Ándalus.

Las taifas se enfrentaron entre sí, pues las más fuertes querían adueñarse de las más débiles. Destacaron las taifas de Sevilla, Toledo, Badajoz y Zaragoza. La desunión las debilitó (las taifas), por lo que también fueron hostigadas constantemente por los reinos cristianos del norte. Para evitar los ataques, los reyes de las taifas pagaban parias a los reyes cristianos. Los impuestos aumentaron, por lo que provocó que la población se descontentase.

Pero los cristianos eran cada vez más fuerte. En 1085, Toledo cayó en manos cristianas. Atemorizados, los musulmanes llamaron en su ayuda a los almorávides, guerreros bereberes que habían formado un gran imperio en el norte de África.

Los imperios norteafricanos

Los almorávides eran bereberes del norte de África que profesaban los principios más estrictos del islam.

1086 > Los almorávides cruzan el estrecho de Gibraltar y llegaron a la península ibérica para frenar el avance de los reinos cristianos.

1089 > Iniciaron la ocupación de diversas taifas, pero los avances cristianos y la impopularidad de algunas de las medidas que adoptaron provocaron revueltas. Los almorávides no pudieron impedir una nueva fragmentación de Al-Ándalus en multitud de pequeños Estados.

Siglo XII > Algunas taifas volvieron a pedir ayuda a los bereberes norteafricanos.

1147 > Los almorávides fueron sustituidos por los almohades.

1212 > La unión militar permitió frenar a los cristianos en la batalla de las Navas de Tolosa. Tras esta batalla, el Imperio almohade se desintegró y los cristianos conquistaron casi toda Al-Ándalus

El reino nazarí de Granada

Tras la desaparición de los reinos de taifas, el reino nazarí de Granada se convirtió en el último territorio musulmán de la península. En él consolidó su poder la dinastía Nasr o nazarí. El reino nazarí se extendía por las actuales provincias de Málaga, Almería, Granada y parte oriental de Cádiz.

El reino nazarí era débil. Durante más de dos años fue vasallo de Castilla. Los reyes granadinos pagaban parias a los monarcas castellanos y los ayudaban a en caso de guerra. No obstante, el reino nazarí alcanzo su esplendor en el siglo XIV.

La historia estuvo muy marcada por las luchas internas entre la dinastía nazarí y otras familias nobles, como la de los Abencerrajes. Los enfrentamientos internos debilitaron tanto al reino que acabaron facilitando la conquista cristiana por los Reyes Católicos el 2 de enero de 1492.

La vida en Al-Ándalus

Una sociedad heterogénea

La sociedad andalusí era heterogénea. El grupo más poderoso era el de los conquistadores y sus descendientes. De ellos, los de origen árabe, se reservaron las mejores tierras y los cargos de gobierno.

Los conquistadores de origen bereber ocupaban una posición inferior, por lo que protagonizaron revueltas. El resto de la población se organizaban según criterios religiosos:

  • Muladíes > Antiguos cristianos que adoptaron la lengua, tradiciones y religión del islam.
  • Mozárabes > Cristianos que continuaron practicando su religión.
  • Judíos > Minoría muy activa económicamente

Las mujeres estaban sometidas a la autoridad de su padre o marido, pero gozaban de mayor libertad que en el resto del mundo islámico. El escalón social más bajo era el de los esclavos.

La economía

La mayor parte de la población andalusí se dedicaba a la agricultura. Cultivaban cereales, vid y olivo, además de árboles frutales. Desarrollaron técnicas de regadío e introdujeron nuevos cultivos, como el algodón. Los agricultores vendían sus productos en zocos de las ciudades próximas.

Los artesanos desarrollaron en las ciudades una artesanía de calidad. La cerámica, el repujado de cuero, la orfebrería, las armas… eran las manufacturas más destacadas. Los artesanos se agrupaban por zocos y por barrios, de modo que existían el barrio de los curtidores, el de los alfareros (bueno ya me entendéis, supongo…) Las tiendas eran pequeñas y en ellas estaba el taller.

Al-Ándalus fue también un activo centro comercial. Exportaba productos artesanales y también importaban oro y esclavos. Se utilizaban dos monedas: el dinar de oro y el dirhem de plata.

En las ciudades había alhóndigas, que eran edificios con almacenes para las caravanas y hospedería para los mercaderes.

La cultura y el arte andalusíes

La arquitectura

Los arquitectos hispanomusulmanes edificaron mezquitas, baños públicos, fortalezas y palacios. Construían con materiales pobres, como el ladrillo, pero, los cubrían con abundante decoración para dar apariencia de suntuosidad.

Utilizaban columnas y pilares que sostenían diversos tipos de arcos: de herradura, de herradura apuntado, polilobulados…

A veces eran tan numerosos que formaban auténticos bosques.

Mediante celosías conseguían juegos de luz y sombra y creaban ambientes agradables y frescos. El gusto por el agua se manifestaron en las abundantes fuentes, albercas o piscinas que encontramos.

Generalmente los edificios se cubrían con techos planos de madera, pero también usaron la cúpula y la bóveda con gran riqueza.

Una cultura floreciente

En Al-Ándalus se desarrolló una cultura espléndida en la que incluyeron la prosperidad económica y cierta tolerancia intelectual, sobre todo durante la época califal y las primeras taifas.

Su auge comenzó en el siglo X, gracias a la obra del califa Al Hakam II.

La poesía tuvo un gran desarrollo. Había dos tipos de poetas:

  • Poetas de corte > Recibían un sueldo
  • Poetas populares > Iban de un lugar a otro y recitaban sus poemas en las fiestas populares

También destacaron en Al-Ándalus importantes pensadores musulmanes y judíos, como Avicena, Avempace, Averroes o Maimónides.

Categorías: AprenderGeografía e historia

Alexandru Theodor Muntenas

Estudiante de la ESO en el IES Montevives. Miembro del Área de Altas Capacidades del IES Montevives y percusionista en la Banda Municipal Las Gabias. Aprender es una pasión : 9

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